jueves 2 de febrero de 2012

Presentación libro

Os adjunto la invitación a la presentación de Saca partido a tus ahorros en el Instituto de Empresa el próximo jueves 16 de febrero.


miércoles 1 de febrero de 2012

Hans Fallada

Hans Fallada es el seudónimo bajo el que escribió el alemán Rudolf Ditzen, fallecido en 1947, pocos meses antes de que se publicara la novela que tengo ahora entre manos: Sólo en Berlín, ambientada en esa ciudad al comienzo de la II Guerra Mundial. Era un autor desconocido para mí hasta que compré este libro curioseando entre las últimas novedades expuestas en una librería.

Como explica el mismo autor en un apéndice titulado: Sobre la oposición que sí existió de los alemanes al terror de Hitler, es una novela inspirada en hechos reales: la detención, proceso y condena a muerte por traición de un matrimonio berlinés de obreros de mediana edad, que antes habían militado de una forma u otra en el partido Nazi, y que tuvieron en jaque a la Gestapo por más de dos años.
El libro recuerda a la saga Berlin Noir de Philip Kerr, de la que ya hemos hablado en este blog, pero se distingue de manera decisiva por estar escrita por una persona que vivió esa terrible época en primera persona, que la sufrió en sus carnes, y que sobrevivió lo suficiente para experimentar sus consecuencias. Constituye, por tanto, un canto a la libertad, un testimonio vivo de que cualquiera, por insignificante que sea, puede siempre luchar contra la tiranía - siempre que esté dispuesto a sacrificarlo todo -.
El autor construye, además, una intriga, en la que sin perder la tensión y el suspense, consigue reflejar diversas actitudes ante la vida a través de los distintos personajes secundarios que aparecen y desaparecen en la historia. El libro, a pesar de sus más de 500 páginas no se hace pesado en ningún momento.

viernes 13 de enero de 2012

El Baile de la Victoria

Javier me trajo de Chile un libro estas Navidades: Siútico, un ensayo magníficamente escrito por Oscar Contardo, subtitulado Arribismo, abajismo y vida social en Chile.

Desconocía esta palabra: siútico, así que busqué la definición en el diccionario de la RAE, y dice: "coloquial de Bolivia y Chile. Dicho de una persona: que presume de fina y elegante, o que procura imitar en sus costumbres o modales a las clases más elevadas de la sociedad".

Siútico es un libro ingenioso, divertido, mordaz, ácido... Sorprende el lenguaje, las palabras usuales en ese país y aquí desconocidas: chancho, cesante, pacos, pololo, cachativa, lucas, puchacay... expresiones: "me vale callampa", "la mansa mi sorpresa"

Luego fui a la biblioteca y saqué El Baile de la Victoria de Skármeta, un libro escrito sobre el Chile reciente. Personajes entrañables, el veterano Vergara Grey - imposible olvidar la película de Trueba con Darín interpretándolo -, o inolvidables secundarios: el Enano Lira, o el asesino al que seguían los perros, o la Viuda.

Al final os dejo con una frase que dice el sabio Vergara al chico joven antes de entrar a reventar la caja fuerte:
"Es decir, en la vida se da junto lo grande y lo pequeño. Pero como estamos siempre viviendo en lo pequeño no alcanzamos a darnos cuenta de qué parte de lo grande es lo pequeño que hacemos".

domingo 8 de enero de 2012

Con el agua al cuello

Estas navidades mis hijos me regalaron esta novela de Petros Márkaris. Ambientada en la Grecia actual: la de la crisis del euro, los recortes sociales, las manifestaciones callejeras continuas, la emigración de talento a otras latitudes con mejores perspectivas..., consigue no solo mantener el interés y la tensión de una buena trama policiaca, sino poner un toque humano - unos rostros y unas vidas - detrás de las frías noticias del déficit y de los complicados, y fallidos a veces, rescates de la llamada troika (UE, FIM y BCE).

El protagonista - el comisario Kostas Jaritos - recuerda a Montalbano de Camilleri o al entrañable Brunetti de Donna Leon. Son personajes con cara y ojos: que tienen familias, amigos, inquietudes, problemas de conciencia, defectos, aficiones, fobias..., pero que luchan cada día por mejorar las cosas en su ámbito de actuación. El autor, además, se nota que se mueve cómodamente en materias económicas y financieras, pero con la virtud de hacerlas comprensibles y amenas.

En nuestro país se echan en falta este tipo de libros, que entretienen, pero que al mismo tiempo nos hacen pensar; que ponen en negro sobre blanco la realidad social, y las dificultades y los pequeños heroísmos con los que las personas sobrevivimos y tiramos para adelante cada día.

domingo 18 de diciembre de 2011

El hombre en busca de sentido

Quiero cerrar el año con una cita del psiquiatra austriaco Viktor Frankl, superviviente de Auschwitz y Dachau, sacada de su libro El hombre en busca de sentido publicado en 1946. Si no lo habéis leído os animo encarecidamente a que lo hagáis.

"... Hay dos razas de hombres en el mundo y nada más que dos: la raza de los hombres decentes y la de los indecentes. Ambas se encuentran en todas partes y en todas las capas sociales. Ningún grupo se compone de hombres decentes o de indecentes, así sin más ni más. En este sentido ningún hombre es de pura raza y, por ello, se podía encontrar entre los guardias a alguna persona decente.

La vida en un campo de concentración abría de par en par el alma humana y sacaba a la luz sus abismos. ¿Puede sorprender que en estas profundidades encontremos, una vez más, cualidades humanas que en su naturaleza más íntima eran una mezcla del bien y del mal? La escisión que separa el bien del mal, que atraviesa imaginariamente a todo ser humano, alcanza las profundidades más hondas y se hizo manifiesta en el fondo del abismo que se abrió en los campos de exterminio.

Nosotros hemos tenido la oportunidad de conocer al hombre quizá mejor que ninguna otra generación. ¿Qué es, en realidad, el hombre? Es el ser que siempre decide lo que es. Es el ser que ha inventado las cámaras de gas, pero asimismo es el ser que ha entrado en ellas con paso firme musitando una oración".

Con este pensamiento de Frankl, que falleció en 1997 a los 92 años e impartió clases de psicología en Viena hasta los 85, aprovecho para desearos una muy feliz navidad, y que el próximo año os traiga todo lo mejor.

martes 13 de diciembre de 2011

El Americano

Henry James escribió, y situó, esta novela en Paris, y pensó en otros títulos: El hombre democrático, El hombre nuevo..., antes de llamarla El Americano.

Muy influenciada por Rousseau, Voltaire y por los ideales de la revolución francesa, muestra a la perfección el contraste entre el viejo y el nuevo continente, entre el hombre hecho a si mismo, y aquel que hereda la posición y el futuro - con sus ventajas y limitaciones -. Con un estilo que recuerda a Zola y Balzac, puede considerarse el inicio de la novela norteamericana.

Aunque ahora las diferencias culturales a ambos lados del Atlántico son mucho menores - gracias sobre todo a la presencia del cine y la música norteamericanos en todo el mundo -, el libro sigue dejando patentes algunas diferencias que todavía perviven: cierto optimismo algo ingenuo, ver el mundo como frontera, una fe antropológica en las posibilidades de la tecnología y el progreso..., que nos demuestran que estamos ante una obra maestra, a pesar de que en ocasiones sea melodramática.

sábado 3 de diciembre de 2011

Voyagers 1 y 2

Vivía en Estados Unidos (1977) cuando fueron lanzadas estas dos naves; estaba de presidente Jimmy Carter. Su misión: llegar lo más lejos posible dentro del sistema solar, en principio hasta Neptuno, situado a 4.000 millones de km de distancia.

Al principio seguía más o menos su peripecia: llegaron a Júpiter, explorando sus lunas; después a Saturno; más tarde hasta Urano... pero luego me olvidé de su existencia. Ahora, gracias a la revista Time, sé que la primera de ellas ha recorrido ya 18.000 millones de km, el doble de la distancia que nos separa de Plutón, y que se dirige al espacio interestelar - parece algo de Star Wars -; y que Voyager 2 ha avanzado otros 14.500 millones de km.

Es decir que durante estos 34 años las dos naves han seguido funcionando (gracias a su pequeño reactor nuclear), y siguen mandándonos señales - que tardan 13 horas en llegar a la Tierra volando a la velocidad de la luz -. La antena que las envía consume solo 23 watios, menos que la luz de una nevera convencional.

No digáis que no constituye una noticia que nos ayuda a levantar el optimismo sobre el hombre y sus posibilidades, y que sin embargo casi ni se menciona en los medios. Se escriben miles de palabras sobre temas mucho menos relevantes, anunciando catástrofes inminentes que a la postre lo más probable es que se eviten.