martes, 22 de mayo de 2012

Alicia en Wall Street

En estos tiempos de crisis, donde los noticiarios nos bombardean con "primas de riesgo", déficits, rescates, recapitalizaciones bancarias, amenazas de "corralitos"..., es muy conveniente - un jarro de agua fresca - leer un libro como Alicia en Wall Street. Luis Allúe, ha escrito en forma de parábolas y de diálogos socráticos, una obra de fácil lectura,  llena de sentido común y de Sabiduría con mayúscula, clara y asequible, sincera, impregnada de buenos valores, sobre un tema muy importante: como debemos gestionar los ahorros para hacernos cargo de nuestro futuro financiero con responsabilidad y eficacia.

A lo largo de sus páginas circulan distintos personajes, que no voy a revelar, que mientras acompañan a una muchacha adolescente en su recorrido por Wall Street,  recalcan la cultura del esfuerzo, del ahorro, de la responsabilidad, de la visión a largo plazo, de la austeridad y la generosidad. Al leerlo, me vino a la cabeza un consejo que dio Einstein a sus hijas antes de morir: "Usar poco para vosotras, pero dar mucho a los demás".

Las cartas de tres grandes inversores - Jose Antonio Suárez, Marco Lanaro y Pablo Martínez Bernal - al final del libro también merecen mucho la pena, así como el apéndice que este último ha escrito sobre otro legendario inversor: Charlie Munger.

lunes, 14 de mayo de 2012

Robert Graves

Estoy a la mitad de un libro de Robert Graves: El Conde Belisario, en una edición de Penguin de 1978: cuarenta años después de su publicación. Se trata de una novela histórica estupenda - como todas las de este historiador británico enamorado de Mallorca donde murió cumplidos los 100 años -;todos recordamos sus obras Yo Claudio y Claudio el Dios, y la magnífica versión por entregas que hizo la BBC de las mismas.


La novela transcurre en el imperio bizantino en el siglo VI - época que conocía poco -: Belisario era un general al servicio del emperador Justiniano y de su intrigante y bella esposa, la emperatriz Teodora; estuvo por tanto al mando de las guerras frente a persas, eslavos, bárbaros...; protagonista destacada es sin duda la ciudad de Constantinopla, cruce de caminos entre oriente y occidente, y centro de sabiduría y poder de la época.

La leí porque acabábamos de pasar una semana maravillosa en Estambul. No la había visitado desde hacía unos cuantos años, y he tenido oportunidad de ver el tremendo cambio: la vitalidad, el movimiento incesante de personas y barcos, las ganas de mejorar - la vida en fin -, eran los de las otras estancias anteriores, pero el progreso se ha acelerado. 

La modernidad, por ejemplo: Istanbul Modern, un museo de arte moderno que parece transplantado de Nueva York; los restaurantes, los barrios residenciales: Nistanasi, el del premio nóbel Pamuk, 

Una experiencia diferente: las Islas de los Príncipes, a poco más de una hora en ferry del puente de los Gálatas; tranquilidad, mediterráneo puro, con coches de caballos con ruedas de goma para no hacer ruido..., buen pescado.

Muy interesante el callejeo, las tiendas de antigüedades, las librerías, las iglesias armenias, escuchar la llamada a la oración, el cruce de religiones... Santa Sofía - que aparece mucho en la novela de Graves -: impresionante las dimensiones para la época en que fue construida (siglo VI), los juegos de luz en su interior, la belleza de los mosaicos. La Mezquita Azul, el bullicio del Gran Bazar, los olores del Bazar las Especias, las cisternas, el hipódromo, los puentes sobre el Bósforo...

Os recomiendo tanto leer El Conde Belisario, como volver a visitar Estambul, y hacerlo al revés que yo: primero el libro y luego el viaje.

jueves, 26 de abril de 2012

El Principito

En noviembre pasado publiqué una cita de Hugo Pratt sobre su comic Saint-Exupéry: El último vuelo, hoy quiero dejar una del mismo Saint-Exupéry sacada de El Principito, cuando éste visita el cuarto planeta, el del hombre de negocios:

" - ¿Y qué haces con esas estrellas? - preguntó el pricipito.
   - Nada. Las poseo...
   .....
   - ¿Y para qué te sirve poseer las estrellas?
   - Me sirve para ser rico.
   - ¿Y para qué te sirve ser rico?
   - Para comprar otras estrellas, si alguien las encuentra...
   .....
   - Es verdad - dijo el principito -. ¿Y qué haces tú con las estrellas?
   - Las administro. Las cuento y recuento - dijo el hombre de negocios -. Es difícil. ¡Pero yo soy un hombre serio!
    .....
    - ...Yo, si poseo una flor, puedo cortarla y llevármela - dijo el principito -. ¡Pero tú no puedes cortar las estrellas!
    - No, pero puedo depositarlas en el banco.
    - ¿Qué quiere decir eso?
    - Quiere decir que escribo en un papelito la cantidad de mis estrellas. Y después cierro el papelito, bajo llave, en un cajón."

La cita, llena de sabiduría y poesía como muchas de este magnífico libro, la dejo sólo para animar a que volváis a leerlo,  con el consejo de que os quedéis unos minutos en silencio contemplando cada dibujo, si es posible en una playa, o en lo alto de un monte.

lunes, 23 de abril de 2012

Queda la noche

Queda la noche, de Soledad Puértolas, premio Planeta 1989, es una novela difícil de clasificar, pero que se lee con mucho gusto, con agrado; que al terminarla te deja una buena sensación.

Escrita en primera persona, es a la vez una obra intimista, un relato de viajes, una novela de intriga, una historia de casualidades...

La definición de la contracubierta la define, sin llegar a completar todo lo que es: "Unas fotos sacadas alrededor de la piscina de un hotel de Delhi, los viajes con gente desconocida, los amigos de toda la vida, los aficionados a la ópera, los teléfonos que no funcionan, el calor en medio de la noche, la necesidad de beber whisky, las aventuras con hombres casados..."

Un libro muy recomendable para tener a mano en un viaje.

viernes, 13 de abril de 2012

Blink

Acabo de terminar otro libro de Malcolm Gladwell. Blink, subtitulado El poder de pensar sin pensar. Inteligente, provocativo, mordaz..., te hace ver el mundo de otra forma. Tiene además una moraleja: confía en tus instintos.

Para abrir boca, reproduzco el primer párrafo de la contracubierta: "Un experto en arte ve una escultura de diez millones de dólares, y en nada de tiempo se da cuenta de que es una falsificación. Un bombero toma la decisión instántanea de abandonar un edificio segundos antes de que se derrumbe Un asesor matrimonial estudia un vídeo de quince minutos de una pareja, y predice con mucha exactitud si ésta acabará en divorcio..."

Hace unos dos años comenté en este blog otro libro de este autor norteamericano: Lo que vio el perro, una selección de artículos que había publicado en el New Yorker, y lo titulé: Escribir bien; efectivamente Gladwell escribe de maravilla. Os lo recomiendo.

sábado, 17 de marzo de 2012

Camilleri

Andrea Camilleri es otro de mis escritores favoritos. Mi gusto por la novela negra ya ha quedado patente en este blog: hemos hablado de Donna Leon, Henning Mankell, Philip Kerr, Dashiell Hammelt; recientemente de Petros Márkaris.

Acabo de terminar El olor de la noche; antes había leído La forma del agua, La voz del violín, El ladrón de meriendas... El protagonista - Salvo Montalbano - es un comisario entrañable, de vida propia: con sentimientos -casi todos buenos pero no siempre -, estados de humor, aciertos y chapuzas, manías y limitaciones...; buen compañero, peor subordinado, regular novio, estupendo policía, con buen paladar.

En los libros se mezcla la intriga en cuestión con el día a día, la resolución de los crímenes con las incursiones a la trattoria San Calogero, duros interrogatorios con la degustación de los platos que le deja en la nevera su asistenta Adelina. Todas sus aventuras están llenas de ternura, de sentido del humor, de sabiduría práctica, de filosofía mediterránea...

El autor hace además un agudo análisis psicológico, no solo de los criminales y las víctimas, sino de todos los que aparecen por sus páginas: camareros, oportunistas, gente de mala vida, madres de todas las edades, jubilados... Tres personajes para el recuerdo en este libro: Mariastella, Tomassino y Michela.

Estoy trabajando en mi nueva novela: una policiaca escrita en primera persona que también ocurre en una isla con mucha personalidad, y la lectura de este libro me está ayudando mucho a darle el enfoque que quiero.