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lunes, 18 de noviembre de 2013

Henning Mankell

Anteriormente  os comenté lo bien que me caía el comisario Kurt Wallander, el personaje de Henning Mankell.

Este fin de semana he terminado Asesinos sin rostro, una de las primeras novelas de este autor, premiada en su día como historia policiaca del año por la Academia Sueca de Novela Negra

Aparte de la trama - intercalada como siempre con sucesos cotidianos que le pasan a Wallander - la novela trata temas profundos de las sociedades actuales como la soledad de los ancianos, la estructura de las familias, el racismo latente en muchas sociedades, los problemas de integración..., y se desarrolla durante casi un año, después de pasar por varias vías muertas que te dejan en tensión en todo momento.

Me ha parecido muy oportuno, además,  el mapa de Escania de las primeras páginas, que te permite seguir  esta región costera del sur de Suecia donde transcurre toda la acción.

Un libro muy recomendable para estos días fríos y lluviosos que tenemos después de un comienzo maravilloso del otoño.


sábado, 17 de marzo de 2012

Camilleri

Andrea Camilleri es otro de mis escritores favoritos. Mi gusto por la novela negra ya ha quedado patente en este blog: hemos hablado de Donna Leon, Henning Mankell, Philip Kerr, Dashiell Hammelt; recientemente de Petros Márkaris.

Acabo de terminar El olor de la noche; antes había leído La forma del agua, La voz del violín, El ladrón de meriendas... El protagonista - Salvo Montalbano - es un comisario entrañable, de vida propia: con sentimientos -casi todos buenos pero no siempre -, estados de humor, aciertos y chapuzas, manías y limitaciones...; buen compañero, peor subordinado, regular novio, estupendo policía, con buen paladar.

En los libros se mezcla la intriga en cuestión con el día a día, la resolución de los crímenes con las incursiones a la trattoria San Calogero, duros interrogatorios con la degustación de los platos que le deja en la nevera su asistenta Adelina. Todas sus aventuras están llenas de ternura, de sentido del humor, de sabiduría práctica, de filosofía mediterránea...

El autor hace además un agudo análisis psicológico, no solo de los criminales y las víctimas, sino de todos los que aparecen por sus páginas: camareros, oportunistas, gente de mala vida, madres de todas las edades, jubilados... Tres personajes para el recuerdo en este libro: Mariastella, Tomassino y Michela.

Estoy trabajando en mi nueva novela: una policiaca escrita en primera persona que también ocurre en una isla con mucha personalidad, y la lectura de este libro me está ayudando mucho a darle el enfoque que quiero.

sábado, 19 de febrero de 2011

Wallander

Kurt Wallander, el detective de homicidios creado por Henning Mankell me cae bien, muy bien; me pasa como con Montalbano, su homólogo trasplantado a Sicilia, o con el comisario Brunetti, del que ya hablé en este blog. Son personas con vida, con sentimientos, con virtudes y manías, de los que te gustaría ser su amigo... Atraen porque son humanos, porque actúan pensando en las consecuencias, porque no quieren resolver sus casos de cualquier manera, porque desconfían del poder en todas sus formas, incluida la policial.

En este último aspecto viene a cuento la cita de Toccqueville que abre su novela El hombre sonriente: "No es la inmoralidad de los grandes hombres lo que debería infundirnos temor, sino más bien el hecho de que sea ésta la que, con tanta frecuencia, permita a los hombres alcanzar la grandeza".