miércoles, 16 de marzo de 2011

Cuadros

Hace años leí La joven de la perla de Chevalier, inspirada en el cuadro de Vermeer, y de la que luego se hizo una película muy bella. Ahora ha caído en mis manos El regreso del hijo pródigo, subtitulado Meditaciones ante un cuadro de Rembrandt, de un autor holandés desconocido para mí: Henri Nouwen. Solo decir que lleva 36 ediciones.

Es un libro muy distinto que el anterior: el primero es una novela histórica y este es una obra espiritual, que te hace pensar y te ayuda a mejorar. Os la recomiendo: ayuda a ordenar el corazón, y eso siempre es importante.

domingo, 6 de marzo de 2011

Rosa Epton

En el post anterior hablé de Wallander, de Brunetti y de Montalbano; hoy voy a hablar de otro personaje de novela policiaca: Rosa Epton, la abogado londinense protagonista de muchas novelas de Michael Underwood.

Es otro personaje "real", al que te gustaría conocer, como a cualquiera de los tres anteriores; es mucho menos conocido en nuestro país, y desde luego muy británico. A los que os guste el género os recomiendo que leáis sus novelas.

sábado, 19 de febrero de 2011

Wallander

Kurt Wallander, el detective de homicidios creado por Henning Mankell me cae bien, muy bien; me pasa como con Montalbano, su homólogo trasplantado a Sicilia, o con el comisario Brunetti, del que ya hablé en este blog. Son personas con vida, con sentimientos, con virtudes y manías, de los que te gustaría ser su amigo... Atraen porque son humanos, porque actúan pensando en las consecuencias, porque no quieren resolver sus casos de cualquier manera, porque desconfían del poder en todas sus formas, incluida la policial.

En este último aspecto viene a cuento la cita de Toccqueville que abre su novela El hombre sonriente: "No es la inmoralidad de los grandes hombres lo que debería infundirnos temor, sino más bien el hecho de que sea ésta la que, con tanta frecuencia, permita a los hombres alcanzar la grandeza".

jueves, 10 de febrero de 2011

La balada de Iza

Es la primera novela que leo de Magda Szabó, escritora húngara fallecida hace tres años. Es un libro intimista, muy bien escrito, que trata de las complicadas relaciones entre una madre y una hija a raíz del fallecimiento del padre.

Es un buen libro, en el sentido de que es universal: te das cuenta que los problemas de convivencia, malos entendidos, preocupación excesiva por el otro, chantajes emocionales..., que se dan en la novela son los que han ocurrido y ocurrirán siempre entre padres ancianos e hijos maduros. Es, no obstante, una obra que destila tristeza, una tristeza algo fatal, con la sensación de que te puede llegar a ocurrir a ti.

jueves, 27 de enero de 2011

Freedom

Estoy a la mitad de mi segunda novela de Franzen. Como recordaréis, compré las dos a la vez por Amazon pero preferí dejar pasar unos meses después de terminar la anterior - The corrections - antes de empezar con ésta.

Freedom es un gran libro: a través de la vida y los sentimientos de una familia americana del Medio Oeste, se recrea de forma completa las ilusiones, manera de pensar y contradicciones de toda una generación y de todo un un país.

Me gustaría que en España se escribiera una obra de estas características, sobre todo en el momento tan rompedor que nos está tocando vivir últimamente.

sábado, 8 de enero de 2011

Thrillers

Hace unos días he regresado de un viaje maravilloso al Oriente Medio del que prometo hablar en una entrada posterior. Aparte de los vuelos de ida y vuelta de más de cuatro horas cada uno, estaban previstos varios traslados en autobús de uno a otro sitio, por lo que decidí meter en la mochila dos novelas de intriga que había leído hace años: The Odessa File, de Forsyth y The Swiss Account de Paul Erdman.

Acerté. Son dos libros estupendos para matar tiempos muertos: la trama te engancha, aprendes, son fáciles de retomar... Las definiría como intrigas históricas: la primera ambientada en la Alemania de los años 60, y la segunda en la ciudad suiza de Basilea durante la fase final de la II Guerra Mundial.

Al regresar, he comprobado que en mi biblioteca tengo casi 50 novelas de este tipo, y me han entrado ganas de seguir con el género: ya os contaré.

viernes, 24 de diciembre de 2010

Dos buenos libros

La semana pasada un gran amigo, después de un viaje juntos a Bilbao en avión en el que en una hora hablamos de lo divino y de lo humano, me sorprendió trayéndome a casa al día siguiente dos ensayos. El primero: Algo va mal de Tony Judt, ya lo he terminado y es muy bueno; ahora estoy con el segundo: La agonia de Francia, de Chaves Nogales, publicado en 1941 en Montevideo; ya os contaré.

Aprovecho para desear a todos unas felices fiestas, y que el próximo año nos traiga todo lo mejor.