sábado, 16 de julio de 2011

El poder de las palabras

Acabo de terminar - por segunda vez - El origen perdido de Matilde Asensi. Magnífica novela de aventuras: entretenida, divertida, con acción y suspense al mismo tiempo..., que te deja con ganas de volver a salir al mundo para buscar nuevas cosas, poder apreciar diferentes puntos de vista: aprender en sentido amplio.

Unos personajes nada convencionales, y por eso más atractivos, cruzan el Atlántico y se internan primero en el altiplano boliviano, y más tarde en la selva amazónica, con un objetivo altruista e incierto, por el que deben sortear bastantes peligros y situaciones incómodas, pero del que salen mejores personas.

El libro vuelve a plantear, además, el poder de las palabras, la importancia del lenguaje, de lo qué se dice y del cómo se dice; en una época donde éste se ha desvirtuado bastante, considerando muchos la ambigüedad, e incluso la mentira, como algo legítimo y válido, y supone por tanto una bocanada de aire fresco para disfrutar en verano con su lectura.

lunes, 4 de julio de 2011

Mark Haddon

El curioso incidente del perro a medianoche, es un libro que te deja con buen sabor de boca por sus buenos sentimientos, su visión positiva de la vida, y el cariño que desprende hacia las personas distintas. Además impresiona su construcción: los capítulos están ordenados siguiendo los números primos: 2, 3, 5, 7, 11, 13, 17... Están bien escritos, son cortos, diferentes en estilo; contienen dibujos, acertijos, problemas matemáticos...


Escrito en primera persona por un adolescente autista, aunque no queda explícito en el libro. Te hace comprender la gran cantidad de facetas que tenemos las personas, las distintas cualidades de unos y otros, y como podemos aprender de todo y de todos.

En octubre pasado escribí aquí sobre otra obra de este autor: Un pequeño inconveniente, y ya advertí que era un libro original y que me había hecho pensar. Mark Hadon es un gran narrador, ideal para llevarse este verano.


martes, 21 de junio de 2011

Agujero negro

Hace unos días leí que en la constelación Draco se había observado un "agujero negro" que se estaba tragando una estrella situada a cuatro mil millones de años luz de distancia de nosotros: es decir que estábamos observando un fenómeno astronómico sucedido hace cuatro mil millones de años. Puse esta noticia en relación al inmenso cielo que había observado en el desierto de Atacama hace unos meses: inmenso por la cantidad de estrellas que se podían ver a pesar de tener casi luna llena, y por la claridad y proximidad con la que se veían; lo que me hizo filosofar sobre la pequeñez de nuestro mundo y lo poco que sabíamos del universo.

Recordé que en mi biblioteca tenía un libro titulado precisamente Agujeros Negros, de John G. Taylor, que había leído en mi época de universidad, cuando estaba atrapado por la Física: la microscópica y la macroscópica. Tardé en encontrarlo pero no me desilusionó; al revés me pareció apasionante. Desde luego no lo pude seguir como cuando tenía 20 años: está claro que nuestro disco duro va borrando datos y girando más lento, pero sí lo suficiente como para comprender mejor las cosas, y ponernos en nuestro sitio, Crisis incluida.






miércoles, 8 de junio de 2011

Anita Brookner

La ganadora del premio Booker, y profesora de la universidad de Cambridge, publicó su primera novela con 53 años, y desde entonces nos ha deleitado periódicamente con sus libros.

Family and Friends describe de forma magistral las relaciones entre una viuda de la alta burguesía, sus cuatro hijos y sus amigos. Sin estridencias, y con un estilo perfecto, va desgranando la interioridad de cada miembro de su familia, y como éste va "creando" su vida a partir del azar y de las decisiones, conscientes e inconscientes, que se toman en cada instante: como al final nos sucede a todos.

La cubierta del ejemplar que tengo - editado por Grafton - es un retrato de Gustav Klimt que enlaza a la perfección con el espíritu del libro

martes, 24 de mayo de 2011

Mi planta de naranja-lima

Continuando con Iberoamérica estoy leyendo este magnífico "pequeño gran libro" del carioca Jose Mauro de Vasconcelos: una novela sin duda autobiográfica, que a través de las correrías, travesuras y pensamientos de un niño de seis años - Zezé - te enseña a darte cuenta de las cosas importantes de la vida.

La propia vida del autor es una aventura: entrenador de pesos pluma, pescador, maestro, actor, escritor prolífico de éxito...

Personajes entrañables: Portuga, Minguito - aunque sea una planta -, Gloria. Mensajes importantes: el valor de la ternura.

lunes, 9 de mayo de 2011

Nuestra Hora

El jueves pasado tuve la oportunidad de asistir en la Casa de América a la presentación del libro: Nuestra Hora, subtitulado: Los Latinoamericanos en el siglo XXI, escrito por mi buen amigo de hace muchos años Raúl Rivera.


Me alegró ver que el salón del magnífico Palacio de Linares estaba lleno hasta la bandera, lo cual no es fácil; es más es rarísimo, por la cantidad de actos que hay en Madrid y las prisas con las que andamos todos. La presentación, además, que hizo el autor fue muy buena: amena, profunda, con los datos suficientes y adecuados. Pienso que es una obra Importante, con mayúsculas, que deshace muchos tópicos y malos entendidos, y que nos permite anticipar el futuro de una región llamada a tener un papel clave en los próximos años.


Más detalles los podéis ver en su página web: www.raulrivera.cl

sábado, 30 de abril de 2011

Desierto de Atacama


Hemos estado unos días viajando por la región de Atacama en el norte de Chile, con base en San Pedro - donde a propósito pudimos ver con emoción la final de Copa Madrid/Barsa en la terraza de un bar: los periodistas argetinos que transmitían el encuentro no eran neutrales en absoluto -.

Naturaleza maravillosa, contrastes sorprendentes, silencio, aire purísimo, cielos magníficos, amaneceres de ensueño, atardeceres con una copa viendo el sol ponerse tras un volcán con fumarola...

Sitios para el recuerdo: salar de Atacama, géysers de Tatio, mina de cobre Chuquicamata , valle de la muerte, valle de la Luna, valle del arco iris, termas de Puritana, el propio San Pedro, baño a la luz de la luna observando la Cruz del Sur...

El regreso: vuelo desde Calama hacia Santiago, despedir a mi hijo Javier que trabaja allí, y vuelo nocturno a Madrid con Lan Chile: magnífica compañía; despertarse a la altura de Madeira, y aterrizaje en Madrid el lunes de Pascua antes de comer.