domingo, 12 de diciembre de 2010

Pedro Salinas

Vuelvo a publicar esta entrada de hace unos años, porque he vuelto a maravillarme con el libro:


El gran escritor Pedro Salinas leyó en 1944 en la Universidad de Puerto Rico un ensayo titulado Defensa del Lenguaje editado por la Asociación Amigos de la Academia en 1991 que es una maravilla por su fondo, por su forma - no en vano se trata de uno de nuestros mejores poetas contemporáneos - y por la sensación tan buena que te deja al terminarlo.

Comienza hablando de los motivos:

"¿Por qué he escogido este tema?... Tres motivos coincidentes me llevaron a escoger este tema. Uno, el primero, la emoción sentida, después de varios años de residencia en país de habla inglesa, al encontrarme en un aire, digámoslo así, en un aire lingüístico español... Sí, he vuelto a respirar español en las calles de San Juan, en los pueblos de la isla. Y he sentido una gratitud no sé a quién, al pasado, al presente, a todos y a ninguno en particular, gratitud a los que me dieron mi idioma al nacer yo, a los que siguen hablándolo a mi lado.
El segundo motivo.... Al hombre le preocupa su lengua. ¿Por qué será? ¿Por pura curiosidad intelectual, por urgencia desinteresada de su mente? No lo creo... Le preocupa porque se ha dado cuenta del poder fabuloso, y en cierta forma misterioso, contenido en esas leves celdillas sonoras de la palabra. Porque las palabras, las más grandes y significativas, encierran en sí una fuerza de expansión, una potencia irradiadora ...
Y el tercer motivo... Enseñar literatura ha sido siempre, para mí, buscar en las palabras de un autor la palpitación psíquica que me las entrega encendidas a través de los siglos: el espíritu en su letra."

No voy a citar más: os animo a que disfrutéis cada una de sus ochenta páginas; sobre todo en estos momentos en que "lo nuestro" está tan triste y taciturno.


sábado, 27 de noviembre de 2010

Primera frase

"Todas las familias felices se parecen unas a otras, cada familia desdichada lo es a su manera.
Reinaba la confusión en casa de los Oblonsky. La esposa se había enterado de las relaciones de su marido con la institutriz francesa..."

Así empieza Tolstoi Ana Karenina definida por Dostoyevski en su Diario de un escritor como "una obra de arte perfecta", y, en efecto, es la novela perfecta para las primeras tardes de verdadero frío del año.


miércoles, 10 de noviembre de 2010

Seudónimo

Un buen amigo bilbaíno, gran persona y excelente profesional, me entregó la última vez que nos vimos un ejemplar de su primera novela: El despertar, escrito con el seudónimo de Arcadio Vargas, protagonista y relator de la obra. Para mí fue una sorpresa - no tenía ni idea de que tuviera esta vocación, esta necesidad, vicio..., como queramos llamarlo -, y como autor minoritario no pude dejar de darle un fuerte abrazo en ese momento.

La novela es buena: viva, con ritmo, entretiene, enseña, tiene personajes que se te quedan, como Juan Astorqui; es además un homenaje a una ciudad, Bilbao, y a una forma llana, noble y valiente de entender la vida. Es una excelente novela negra en la mejor tradición de Dashiell Hammett.

Cuando le pregunté por qué había decidido publicarla con seudónimo, me contestó que Bilbao era demasiado pequeño, y que la gente siempre intentaba encontrar parecidos cuando conocía al autor. Por mi propia experiencia sé que es verdad, y los parecidos que sacan pueden ser de lo más peregrinos.

Os animo a que la leáis, y aprovecho para felicitar a Arcadio, pidiéndole que siga en esto.

miércoles, 3 de noviembre de 2010

La sociedad abierta y sus enemigos

En una entrada anterior prometí hablar de Popper. Le empecé a leer a finales de los 70 en California, a través de una persona muy querida y admirada, en concreto sus libros Objective Knowledge y The logic of scientific discovery, que tratan de de cómo debemos aproximarnos a la realidad, de si es posible tener un conocimiento realmente objetivo de la misma, y cual es la base del método científico: teoría del conocimiento y filosofía de la ciencia. Heredero de Hume, da por tanto una visión de un mundo - y del hombre - que avanza a través del método de prueba y error, comprobando una y otra vez sus teorías y proposiciones, lejos de modelos racionalistas que pretenden dar soluciones completas y cerradas.

Más tarde cayó en mis manos, la Sociedad abierta y sus enemigos, y enseguida me di cuenta de que se trataba de una obra muy importante. Es un libro que todos deberíamos leer para valorar lo que es la libertad y cómo podemos defenderla cada día con nuestras actitudes, para ayudarnos a desconfiar de los que nos prometen un futuro "mejor" sin riesgos ni incertidumbres, utópico en fin, donde alguien se va a ocupar de organizarnos la vida.

Karl Popper, nació en Viena en 1902. En 1937 se exiló de Austria y emigró a Nueva Zelanda; en 1946 viajó a Inglaterra donde residió hasta su muerte. Durante su estancia en Nueva Zelanda publicó La sociedad abierta...; según sus propias palabras la empezó el mismo día en el que Hitler invadió Austria.

Ahora, al volver a leerla, me he dado cuenta con más profundidad de sus implicaciones, de cuan vigentes siguen sus conclusiones, y de que aunque el mundo ha mejorado mucho desde que Popper la terminó, hay que seguir defendiendo estos principios para no regresar al pasado.



lunes, 25 de octubre de 2010

Un pequeño inconveniente

Al leer esta novela te invade una sensación de modernidad, de cambio. A través de las peripecias de la familia Hall se condensa el inquietante ritmo al que está cambiando nuestra sociedad. Reconozco que al principio te asusta: piensas que a lo mejor vives en una burbuja, que quizás te estés perdiendo algo, que a lo mejor por eso te está costando entender algunas cosas, y sin embargo a medida que avanzas en la trama te vas encariñando con los personajes y se percibe un fondo bueno y positivo a través del caos de sus vidas.

Quería haber hablado de esos personajes, pero prefiero dejarlo aquí: animando que la leáis, pero no de una tirada sino a ratos, para poder acostumbrase a ella, y ver si al final os deja las mismas sensaciones que a mí.


sábado, 9 de octubre de 2010

El libro de la risa y el olvido

Fue la primera obra que publicó Kundera tras su exilio en Francia, y le costó que las autoridades checas de la época le retiraran la nacionalidad.

Cuando la leí por primera vez me impresionó por su originalidad: la forma rompía con mi idea de lo que era una novela. Sin embargo ahora, 25 años después, ya no tengo duda de que es una novela porque ese estilo ha creado escuela.

Pienso, además que este libro, con su humor corrosivo, ha hecho mucho para dejar patentes las contradicciones y absurdos de un régimen que diez años después acabó desmoronándose de una forma más pacífica de la que nadie pudiera haber imaginado entonces.

Una frase: "La lucha del hombre contra el poder es la lucha de la memoria contra el olvido".

Al final del ejemplar que tengo: una edición de Penguin en inglés de 1980, aparece una entrevista que hace al autor otro gran escritor: Philip Roth. Esta entrevista es en sí misma una lección de literatura contemporánea.

sábado, 2 de octubre de 2010

The Corrections

Acabo de terminarla. Es una novela dura sobre la vida, sobre el cambio: en las personas, en la sociedad, en la forma de ver y juzgar el mundo..., y a pesar de ello te deja muy buen sabor de boca: esa sensación de que después de haberla leído has aprendido algo importante, de que a pesar de todo la vida merece mucho la pena.

Personajes para recordar: Enid, Chip, Denise..., cada uno con sus contrariedades, con sus errores, pero todos plásticos, próximos, como si los conocieras de toda la vida. Jonathan Franzen es sin duda un gran escritor.